mayo 29, 2017

CUIDADOS DE LA GATA PREÑADA

Al alcanzar la pubertad entre los 6 y 9 meses de edad (necesitan un mínimo de 2,3 a 2,5 Kg de peso para llegar a la pubertad) se da inicio a la etapa reproductiva de nuestras gatitas, esta etapa tiene una duración de 15 días, periodo en el cual comienzan a demostrar algunas características como estar más sensibles a nuestras caricias, maúllan más de lo común y puede que se comiencen a escapar para buscar pareja o por el contrario que nuestra casa de llene de machos en búsqueda de aparearse.
Si durante este proceso la gata no logra quedar preñada, su cuerpo iniciara automáticamente otra vez este proceso, hasta que la concepción ocurra.

Si tu gatita quedo preñada durante su celo comenzara a presentar los siguientes cambios: Aumento de apetito, cambio en su temperamento, pezones hinchados, mas rosados y perdida de pelo en la zona del abdomen. El periodo de gestación tiene una duración de 60 días, que puede variar entre 5 días más o 5 días menos. Si este periodo se alarga debemos recurrir rápidamente a el veterinario para asistir a tu gatita.

Es recomendable que durante este proceso tu gata tenga una correcta alimentación rica en proteínas y agua fresca siempre a su disposición, así como un lugar dentro del hogar donde pueda descansar y mantenerse abrigada.

Por lo general una gata puede tener desde uno a seis gatitos, siendo entre tres y cinco la cifra más común de crías.

La época de gestación será una de las etapas de la vida de nuestra gata en la
que más atenciones y cuidados le deberemos dispensar, algunos de los cuales son:

•    Ejercicio
Saca a pasear a tu gata con paseos corto o juega con ella. Tenga cuidado de que no se canse, ya que puede causarle alguna molestia, si esto sucede frota su el vientre suavemente. Es importante que realicen actividad física ya que así se preparan mejor para el momento del parto

•    Alimentos nutritivos
Que se requieren de dos a tres comidas al día, con alta cantidad de nutrientes, muchas veces se les comienza a dar alimento para cachorros y este se les continúa dando hasta que sus crías cumplan un mes de nacidos. También puedes consultar a tu veterinario para comenzar a darle vitaminas

•    Salud y Cuidado Personal
Uno de los puntos más importantes que necesitas tener en cuenta con tu gata embarazada es la salud y la preparación. Su salud externa e interna se debe revisar a fondo para asegurarse de que no se pase alguna enfermedad a sus crías. Si sabes de su embarazo en la primera semana, puedes pedirle a su veterinario que la examine por posibles infecciones. Si tiene un problema con las pulgas puedes tratarla durante la primera semana de gestación, lo mismo se debe hacer en caso de desparasitación. Abstenerse de hacer algo de lo anterior después de la primera semana de embarazo, ya que podría perjudicar a los gatos bebés. Además, evitar el uso de cualquier tipo de antisépticos o cremas que los seres humanos utilizan, ya que podría causar irritación de la piel. En cuanto a la preparación se refiere, cuando está acercando a la fecha de parir si la gata tiene el pelo largo, puede recortar el pelo alrededor de los pezones.

•    Arreglos apropiados
Usted le puede ayudar en este proceso del embarazo por lo que poner disposición de ella una cama cómoda, agua y un plato de comida siempre listo. En las últimas dos semanas sería mejor que no saliera al aire libre. Esto asegurará que esté protegida contra los peligros potenciales que acechan al aire libre.

Cuando nuestra mascota comience con el trabajo de parto pasará por las siguientes fases:
Primero se mostrará inquieta y luego comenzará a buscar un lugar cómodo y protegido para tener a sus crías. Una vez que empiecen a nacer los gatitos los lamerá para incentivarlos a respirar.
Es común que la gata se coma la placenta, y de hecho te debes asegurar que la expulse por cada hijo que tenga. Si llegase a quedar una adentro es señal de alerta, puesto que puede desencadenar una infección.

Por el contrario, si la gata tiene muchas contracciones y pasan horas sin que nazca algún gatito es recomendable acudir a un veterinario para proceder a una eventual cesárea, por muy poco frecuente que sea.

¿Cuándo debemos acudir al veterinario?

∙ Cuando la gata pase de los 70 días para asegurarnos de que todo marcha bien.
∙ Cuando la gata lleve mucho tiempo con contracciones y no haya nacido ningún gatito.
∙ Cuando una gata con contracciones deje de tenerlas sin nacer las crías.
∙ Cuando sea un parto complicado, mucha sangre, una gata agotada, fiebre, complicaciones en general.



¿Qué necesitamos para el parto?
∙
Una camita adecuada colocada en un sitio íntimo donde la gata se sienta tranquila y protegida. La cama deberá ser lavable y la cubriremos de una toalla limpia que sustituiremos por otra cuando esté sucia por los restos del parto.

∙ Papel de cocina o toallas pequeñas para secar a los cachorros.

∙ Yodo o desinfectante.

∙ Tijeras. Hay muchas gatas que no cortan el cordón umbilical, por ejemplo, las Persas y Exóticas son muy propensas, en este caso nosotros mismos deberemos hacernos cargo: después de presionar un rato el cordón para evitar una hemorragia, lo cortaremos a unos dos centímetros del estómago. Una vez cortado el cordón, aplicaremos desinfectante en la zona para evitar infecciones.

Muchas gatas tampoco romperán el saco amniótico. En este caso deberemos ser rápidos y hacerlo nosotros mismos con los dedos y, rápidamente, limpiar la cara del cachorro para que respire correctamente.

∙Esterilla eléctrica, sobre todo en invierno, para colocar a los cachorros mientras la madre continúa con el parto.

∙ Pote con agua fresca, por si la gatita tiene sed durante el parto

Una vez parida la gata, cambiaremos la toalla y estaremos atentos para asegurarnos de que todos los cachorros se enganchan a mamar.

Muchas veces tardan un tiempo en agarrarse al pezón, exhaustos por el parto, que suele ser de unas dos horas. Después de este tiempo, deberemos intentar que empiecen a mamar acercándolos al pezón.



Los primeros días deberemos prestar mucha atención a los cachorros, que mamen regularmente y que estén limpios
Algunas gatas, exhaustas por el parto, tardarán un tiempo en ocuparse de ellos, entonces, con una toalla húmeda, frotaremos suavemente la zona anal para que los bebés puedan hacer sus necesidades. También deberemos controlar que los más fuertes dejen mamar a los más débiles, favoreciendo a los más pequeños a coger la mejor mama.

Si bien es una linda experiencia acompañar y cuidar a tu gatuna en el momento en que tienen crías, lo recomendable es esterilizarlos posteriormente, a modo de ser responsables con el entorno y también con los propios animales para que reciban los cuidados necesarios y fundamentales.

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